Soy una zorra.
Soy una zorra porque me encanta ser independiente, me encanta salir por ahí y sentirme libre, sentir que soy entera, completa. Y que me entren ganas de tomarme una copa y fumarme un cigarrillo en la puerta de cualquier bar, a cualquier hora con la más loca de mis amigas y acabemos cantando cualquier pasodoble de la canción más cutre que se nos ocurra.
Me encanta ser provocativa, de estas que te miras al espejo y piensas para ti misma "joder yo me daba" y es que me provoco a mí a mis sentidos, que seas tan triste para pensar que has tenido algo que ver en mi idea de gustarme es problema tuyo, pero ya te digo de antemano que no me importa. Aunque me haga la risa, eso sí.
Me gusta follar, follar fuerte y duro... y a quién no?
Me encanta, entrar, salir, volver a entrar, perderme, bailar, mentir, jugar, amar...
Pero, ¿a quien no?
En este mundo de cuentos, donde todavía se esperan los finales felices y que la princesa esté esperando a que el príncipe por fín llegue a casa después de una gran fiesta y ella esté ahí para perdonarle todo y más... y hacerle el desayuno.... JÁ!
Pues sí señores... soy una zorra.
Y una de las malas, y me encanta.